El Congreso requiere de una transfusión


El Congreso peruano está agonizando; su deteriorada salud está pagando la cuenta por los años de descuido y maltrato. Tanto tiempo nadando en un mar de lumpen y mediocridad lo ha contaminado, mientras el contacto diario con el oportunismo y la inmoralidad lo ha contagiado. Por las venas del Parlamento corre sangre que está viciada y que tiene que ser renovada.

Por ello, es urgente una transfusión de sangre joven que no esté infectada y que le permita recobrar vitalidad para cumplir con su función. Incluso, pese a ser tan impopular, el hecho real es que el Poder Legislativo es fundamental para desarrollar una democracia. Así que, como sea, se tiene que resucitar.

De otro lado, el más grande obstáculo que existe para que se pueda llevar a cabo esa renovación generacional es la aversión que existe entre los jóvenes a participar en la política, actividad que consideran poco menos que delictiva. Así que no es una tarea sencilla el lograr convencer a una persona capacitada y exitosa a que deje de lado durante cinco años una profesión para sacrificarse en una institución como el Congreso que, para colmo, sufre de un alto nivel de rechazo ciudadano.

Más aun, dado que en la mayoría de agrupaciones las cúpulas no tienen intención de soltar el control a una nueva generación, encontramos que son pocas las entidades abocadas al esfuerzo de lograr renovación política en nuestro mercado. De ellas, la que ha llevado a cabo el mayor esfuerzo multipartidario los últimos años ha sido Reflexión Democrática, institución que está siendo satanizada por apoyar el ingreso de gente joven como parlamentarios.

Así tenemos que Humala y sus allegados parecen trasladar su temor a la competencia y al mercado también a la contienda electoral, creando como siempre el fantasma de un complot empresarial, cuando en realidad lo que buscan es limitar la capacidad para competir del rival.

No nos podemos explicar de otra manera la intensidad del cuestionamiento a que 25 jóvenes de prácticamente todos los partidos y quienes cuentan con excelentes hojas de vida, que fueron seleccionados por un jurado compuesto por exrectores, reciban apoyo para mejorar las posibilidades de renovar un Parlamento que está agonizando. Esto último justamente debido a la eterna presencia de personajes como los que están intentando boicotear este loable esfuerzo por resucitarlo.
Autor: Fritz Du Bois

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